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Combatir el sobrepeso infantil

Decir que los niños tienen sobrepeso porque no se mueven es falso e injusto, y sin embargo es el mensaje que durante años están lanzando las autoridades político-sanitarias y la industria alimentaria. Lo que sucede es que no se mueven lo suficiente porque tienen sobrepeso. No es justo esperar que los niños soporten la poderosa atracción que ejercen los productos repletos de azúcar y grasas, publicitados por todos los medios por ávidos expertos, y que invaden literalmente el espacio público y privado. Por todo ello, en este libro describo las sutiles trampas psicológicas que la poderosa industria alimentaria emplea en su publicidad y cómo diseña las estrategias de muchos programas de prevención (con la interesada connivencia de las políticas sanitarias), del problema que ella misma ha contribuido a crear. Margaret Chan, directora de la OMS y Julio Basulto, un gran dietista , lo exponen claramente en el siguiente enlace.

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¿Vegetales de diseño o fritangas hipercalóricas?

Hoy quiero hacer una entrada sencilla pero en mi línea, esto es, desenmascarando a los productos manufacturados por la industria, publicitados con presupuestos cinematográficos y con cuidadas, atractivas y calculadas técnicas de marketing.

En los últimos meses me han llamado poderosamente la atención unos envases clásicos de papel de aluminio (las típicas bolsas de patatas o ganchitos) que publicitan algo nuevo ( por lo menos para mí):

En el primer envase  podemos leer en la cara principal: VEGETABLE  CRISPS con una tipografía verdaderamente elegante, como elegante también es todo el diseño de la bolsa, que tiene un tamaño «normal» ni muy grande, ni muy pequeña (la he fotografíado en mi mano para que se haga una idea ); la expresión DELUXE nos la muestran dos veces, para que nos enteremos de que no estamos ante un producto vulgar : la primera en cursiva, posición central y encima del enunciado principal, y la segunda con letras mayúsculas en la esquina inferior izquierda. Por último, el aspecto real del producto -esto no suele suceder y es de agradecer- ocupa un espacio similar a las hortalizas de las que se supone, proviene. Todo apunta a un «alimento» novedoso y saludable, recogiendo el fabricante el guante de las últimas tendencias ( o no tan últimas ) en alimentación: debemos de ingerir muchas más verduras y frutas -entre otros consejos- de las que comemos;  solución: no se preocupe que nosotros le envasamos hortalizas cortadas en finas rodajas, las cocinamos y se las servimos cómodamente en bandeja: solo tiene que abrir el paquete  y empezar a comer.

Como suele ser habitual, podemos leer abajo en un inglés bastante fácil de comprender que estas hortalizas están escogidas (que buen corazón tiene el fabricante) y cocinadas a mano; no digo que no sea verdad, pero no me acabo de imaginar a un señor o a una señora, en la fábrica, lavando, pelando y cortando zanahorias, chirivías, boniatos y remolacha roja, que son las 4 hortalizas que lleva el envase, y echando las tiras o rodajas cuidadosamente en una sartén, sin salpicar y muy poco a poco, removiendo con un cucharón de madera (para seguir con el toque rústico).

Bueno, y  ¿ por qué saco a relucir este envase de hortalizas fritas tan bello y «currado»? Pues muy sencillo:  las verduras, hortalizas y frutas no se pueden guisar de cualquier manera. Así,  no cuentan para la conocida frase-recomendación : 5 al día; y no cuentan porque después de haber sido fritas a altas temperaturas ( no hay más que ver en la foto inferior, el color que han cogido ) ahí no queda ni el apuntador ( por supuesto me refiero a las vitaminas, antioxidantes y otros compuestos naturalmente presentes). 

Al ser un producto frito, el principal problema es el alto poder calórico que representa, ya que sube nada más y nada menos que a 517 kcal por 100 g, y es que la bolsa tiene esos 100 g, y le puedo asegurar que esas tiras de hortalizas fritas están bastante sabrosas y es difícil de parar si uno empieza ( ¿le suena esta frase? ) por lo que en un santiamén te has metido en el cuerpo la tercera parte de las necesidades energéticas de un niño o las de  una mujer bajita, sin sobrepeso y no muy activa. Una auténtica bomba calórica que entra en 5 minutos sin enterarte. Fíjese, además del aspecto tan alejado del colorido de una ensalada o de unas verduras herviditas o al vapor. Si es que parecen cortezas de cerdo…con todos los respetos para este animal.

Como todo no puede ser negativo, hay que decir que  tienen 11,7 g % de fibra , cifra bastante alta y que supone casi la  mitad de la ingesta  recomendada en adultos si uno se zampa todo el paquete. Pero, créame, es mejor comer verduras y hortalizas sin achicharrarlas, es decir o crudas, al vapor o hervidas, ya que le saciarán más y no perderá tantos nutrientes, además de ingerir muchas menos calorías.

Vamos con el segundo envase, captado en un bar de diseño con mesas de madera clara y estética «Ikea»:

Casi las mismas hortalizas ( aquí no hay chirivías), una estética rústico-campestre y un toque «british». La frasecita habitual,  «hechas a mano» la ponen en posición más central y estelar e intentan atraer a los vegetarianos con una sugerente abreviatura: VEG CRISPS. El diseño general del paquete es francamente original, pues no todos los días puedes ver a un lord inglés con hortalizas «mutantes» en sus brazos como si fueran sus nietecitos. 

El poder calórico (506 kcal) y la composición nutricional de estas «English Chips» es prácticamente igual al de su primas «DELUXE», lo que supone otra bomba  que tomada como inocente aperitivo, nos desequilibra la balanza claramente hacia el lado de los ingresos:  ¿ tendremos tiempo para gastarlas ?


Así pues, no se deje llevar por el saludable aspecto de estas hortalizas empaquetadas en envases de diseño, porque su valor nutricional es inferior al de las hortalizas cocinadas sin freír , y las calorías que proporcionan suben como la espuma sin darse uno cuenta; para que se haga una idea:  necesitaría un kilo y 250 g de zanahorias crudas para igualar las calorías de una de estas bolsas de hortalizas fritas ( más bien achicharradas ).
Hasta pronto

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